martes, diciembre 27, 2011

Amplitud de miras


Miro. Miro y juego. Juego juegos en mi mente. Juegos cochinos que no se atreven a saltar a la realidad.

Miro mujeres, y decido con cuáles sí y con cuáles no. No soy muy exigente, a la que descubra el más mínimo rastro de gracia me decanto por el sí, por ceder a mis deseos y a los suyos y llegar a un final feliz sin números de teléfonos ni reproches.

Los espacios cerrados son especiales. Me gusta escoger a una de las presentes, elegirla para repoblar la tierra en caso de una catástrofe natural o humana que nos dejara, a ella y a mi, con tamaña responsabilidad.

Por la calle me arriesgo a lo loco. Viéndola sólo de espaldas o allá a lo lejos ya decido si nos vamos a encamar. Y no hay vuelta atrás. Una vez aceptas o rechazas hay que acatar la decisión con todas las consecuencias.

Siempre tuve buen ojo. Pocas eran las jovencitas de carnes turgentes que caían del lado equivocado. Sigo manteniendo ese don pero de un tiempo a esta parte le acompaña otro que empieza a perturbarme.

Últimamente, en esas decisiones arriesgadas que gusto de hacer, cada vez hay más errores, y no es que deje escapar a bombones sorbecorazones, es que lo que de lejos o de espaldas me parecen vampiresas, a la luz de la cercanía resultan ser carcamales que me harían quedar, a mis casi cuarenta, como niño de pantalón corto. Y lo malo es que la suerte ya está echada y hay que apechugar.

Y no pasaría nada si esto fuera de siempre, pero es que sólo hace unos meses que ocurre y no logro encontrar una explicación. Hoy en día las maduras se visten de jóvenes, eso es así. También es verdad que me hago viejo y la visión y el olfato se van deteriorando. No sé. El hecho es que sucede sin mi consentimiento racional y cada día llego a casa con una legión de momias en mi haber. Es involuntario, irracional, irritante y decepcionante. Así que, si algún día me encuentras encamado con tu madre, antes de recurrir a la violencia recuerda que quizás esté sufriendo yo más que tu.

2 comentarios:

Mariona dijo...

Será que tus ojos han envejecido más que tu ... yo cada vez que se gira algun objetivo, en cambio, nunca pasa de los 33 !!!! Será otra cosa, no la edad, digo yo ;) Prueba con el oftalmólogo, hazme caso ... a no ser que todo sea una excusa para encamarte con alguna madre vampiresa con la que has tropezado ...

Alberto dijo...

Lo mismo que te dejó rubio ha tenido que descogorciarte el radar...