viernes, octubre 29, 2010
Buscando la roja
Nunca algo tan grande nació de algo tan pequeño. Ni de algo tan común. Ni de algo tan cutre.
La historia oficial dice que llegó San José de la carpintería, el pelo lleno de virutas, y su mujer, la Virgen María, le dijo mientras cortaba la cebolla bien fina para hacer una tortilla de patatas, ¿sabes qué me ha pasado? Andaba yo viendo el programa de Ana Rosa, de pronto entró una paloma en el salón y así, sin comerlo ni beberlo, ya me había hecho un bombo. A mi como que me extraño que una paloma te pueda hacer un bombo, pero cuando me dijo que no era una paloma, que era Dios, que llevaba en mi vientre al hijo de Dios, casi me desmayo. Preferiría estar preñada de una paloma, ya ves tú, ¡menuda responsabilidad! ¡El hijo de Dios!
San José puso unas pocas caras, pero vio que su mujer lo decía tan convencida que se lo creyó. Una historia tan absurda no podía ser mentira. Su mujer no le consideraba tan imbécil para inventar una cosa así y esperar que se la tragara, así que tenía que ser cierta. Pues fíjate tú San José, que sí que fuiste tan imbécil. A pesar de las miraditas que te echaban los de tu cuadrilla cuando quedabais los domingos en el bar para ver el partido del plus. A pesar de la sonrisa cabrona que lucía el camarero cada vez que se hablaba de tu caso. A pesar de que el hijo de Dios tuviera la misma mirada que el pieza que te servía las cañas.
Y joder, si la cosa ha colado una vez, aunque mi marido sea un completo imbécil, cómo no va a colar más. Así que a repetirle al niño que es el hijo de Dios, que es el hijo de Dios, eres el hijo de Dios, hijo mío, mamá, los de mi clase son el rey de la casa, yo también quiero ser el rey de la casa, pero hijo, si Dios es mucho más que rey, pero todos son rey y yo quiero ser rey, ¡tú eres el hijo de Dios y te callas!. Claro, el niño al final se cree el hijo de Dios aunque lo inflen a collejas en el cole. De mayor se mete en su papel, recolecta una cuadrilla de imbéciles a los que repite la historia de la paloma y otras igual o más increíbles y al final, poco a poco, ya la tenemos liada.
La organización más poderosa del mundo creada a partir de una mentirijilla zafia, cutre y torticera. Y todo por culpa del imbécil de San José, que se la tragó doblada en vez de irse al camarero y reventarle la jeta. Pero si hacía meses que la Virgen María le hacía ojitos, por el amor de Dios.
¿Quién se creería una historia así si los hechos tuvieran lugar en este siglo? Bueno, vale, dejemos aparte a los programa basura de la tele y a la ministra de sanidad. ¿Quién se creería una historia así? Ni Dios. Pero en el pasado remoto las cosas eran mucho más míticas, más mágicas, y los dioses se mezclaban (y copulaban) con los humanos cada dos por tres.
Tiene cojones que a pesar que la creadora del cristianismo, la Virgen María, fuera mujer, la iglesia siga discriminando a ese sexo. ¡Qué cuadrilla de desagradecidos! Así que Dios la escoge para gestar a su hijo, que también es Dios, y tu no la puedes escoger para que te de una hostia.
Espera, espera, que mientras escribo ésto se me ha ocurrido por qué la iglesia prohibe el uso de condones entre sus adeptos. Y a los demás no nos lo prohiben porque no les dejan. Claro, si la gente hubiera usado los condones como Dios manda quizás no se hubiera dado la ocasión para que a algún camarero se le encasquillara la marcha atrás y fecundara a una esposa de carpintero con la semilla de Dios, y ésta no habría podido inventarse un cuento y repetirlo tan obsesivamente que hasta los hombres más poderosos del mundo se lo creen. Eso sí que es recordar los propios orígenes y tomar medidas profilácticas con efecto retroactivo.
Pondría más cosas pero se me ha acabado la página y, al final, el objetivo de este texto es que lo lea un obispo y me excomulgue. ¡A la puta calle! Ya que eso de desbautizarse lo ponen tan difícil... ¡Mamá, por qué lo hiciste!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
4 comentarios:
Genial como siempre, unico. Jeje.
Ahora creo que de esta definitivamente te excomulcan algo le he odio ya a Rocuo decir por madrid.....
Sí, resulta increible; no es el primero que gruñe ante tanta inconsistencia.
Aún con todo, uno siempre puede sacar algo bueno de todo esto, y llegar a pensar que eso de que le llamen el "Dios del amor" tiene sentido, como sentido tiene cuando te quedas idiotizado mirando a una piva que está muy buena que te está contando una gilipollez.
Tiene sentido.
Atenta-mente
En efecto, Dios es amor tiene sentido, lo que no lo tiene es todo el desamor que derrochan en su nombre.
Sí,los cuentos míticos siempre nos traem(trazem)espanto o alguna indignación,posto que somos seres racionales e vivimos en el mundo de la razón,pero las palabras dichas por Cristo,nunca fueran de inverdad o prejuizio para nadie.
Es un place leer tús escritos y perdona mi malo español.ABRAZO!!!!
Rosângela
Publicar un comentario en la entrada